Objetivo general

El objetivo del proyecto es desarrollar nuevos mercados y productos basados en cefalópodos (calamares, pulpos, sepias), aumentar la rentabilidad de la cadena de valor y ayudar a que los pescadores sean más competitivos en el Área Atlántica.

El proyecto trata de mejorar la capacidad para hacer frente a los desafíos económicos derivados de la obligación de descarga, la globalización de los mercados, etc., al tiempo que garantiza una pesca sostenible.

Las poblaciones de cefalópodos no están sujetas a la gestión de cuotas a nivel de la UE y existen oportunidades para desarrollar nuevas pesquerías y mercados.

El proyecto conectará a los pescadores con nuevos mercados para los productos de cefalópodos, añadiendo valor a los productos existentes y buscará mejores precios para los cefalópodos en el Área Atlántica.

La sostenibilidad biológica y socioeconómica será auditada cuidadosamente durante todo el proyecto.

Los objetivos del proyecto propuesto son:

a) Agregar valor a los productos de cefalópodos: desarrollo y promoción de nuevos productos, nuevas iniciativas de mercado (por ejemplo, certificación) y oportunidades de negocio para este sector.

b) Mejorar el conocimiento de la cadena de valor (“del mar a la mesa”), los factores que afectan a la sostenibilidad a corto plazo (por ejemplo, los precios bajos, las importaciones, la demanda del consumidor) y el desarrollo de mercados potenciales a largo plazo.

c) Mejorar el conocimiento de los hábitos alimenticios y la aceptación de nuevos productos alimenticios de cefalópodos por parte de los consumidores en el norte y el el sur de Europa.

d) Asegurar la sostenibilidad de la actividad pesquera mediante la evaluación del estado de los stocks, las pesquerías y los ecosistemas tomando como base indicadores biológicos y socioeconómicos.

Desafío común

La seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y la diversificación de la pesca son estratégicamente importantes en toda la UE. Las flotas de la Zona Atlántica dependen demasiado de algunas especies de peces de “alto valor”, algunas de las cuales se están volviendo económicamente inviables debido a la escasez y a una estricta regulación. Una forma de abordar este desafío es ampliar el atractivo de las especies menos desarrolladas y sin cupos, como los cefalópodos (calamares, sepias, pulpos), que se pescan en el Área Atlántica, con desafíos similares (transnacionales), incluida la identificación deficiente de especies, sin evaluación de stock, y la competencia de importaciones internacionales a bajo precio.

Sin embargo, existen mercados muy diferentes: los mercados de consumo del sur “maduros” (por ejemplo, España y Portugal) están bien desarrollados para los cefalópodos; de hecho, España importa cefalópodos del norte de Europa. Otros mercados nacionales están poco desarrollados (“emergentes”) y requieren inversiones para promover un mayor consumo de estos productos. Por lo tanto, la flota irlandesa desembarca capturas de cefalópodos directamente en España, pero esta práctica puede ser subóptima.

Los bajos precios de los productos pesqueros son un problema en todo el sector. Se necesita una estrategia informada para agregar valor a los productos de cefalópodos (por ejemplo, certificación de sostenibilidad). La seguridad alimentaria depende de la sostenibilidad a largo plazo de las pesquerías y las poblaciones de peces y de la minimización de los daños al medio ambiente. Los desafíos abordados están alineados con el Plan Atlántico para el Área Atlántica y el proyecto también informará sobre la futura política sobre estos recursos.

¿Qué es nuevo?

No ha habido un proyecto previo para desarrollar la comercialización de cefalópodos en el Área Atlántica de INTERREG, aunque se financiaron proyectos sobre cangrejo pardo (ACRUNET) y sobre acuicultura extensiva (SEAFARE). La innovación en este sentido se combina con una oportunidad obvia: los cefalópodos tienen un perfil variado en toda el Área Atlántica, desde altamente apreciados hasta descartados rutinariamente, según las especies y la región, lo que ofrece una buena posibilidad de éxito en el desarrollo de estas pesquerías. Hay numerosos ejemplos de especies de mariscos que se transformaron de descartes no deseados a especies comerciales valiosas (por ejemplo, el rape). El presente proyecto es oportuno y ofrece una oportunidad para replicar este éxito con los cefalópodos, con un paquete completo de productos que es poco probable que ocurra sin el apoyo de INTERREG. Los productos incluyen métodos para que los productores se vinculen con mayoristas en Europa e internacionalmente, el potencial para agregar valor a través de la certificación de sostenibilidad, comidas preparadas o ahumadas y aumentar el alcance del mercado mediante actividades de promoción llevadas a cabo por chefs, participando en eventos gastronómicos regionales o en eventos internacionales enfocados en pescado. El respaldo de estos productos enfatizará la sostenibilidad a largo plazo para estas pesquerías (tanto biológicas como socioeconómicas), y ayudará a definir una estrategia y una red para permitir que las empresas marítimas se adapten a los desafíos actuales.

Enfoque transnacional

La economía Atlántica tiene una fuerte dimensión marítima, con una industria pesquera tradicionalmente fuerte. Sin embargo, el sector está bajo presión en todos los Estados Miembros debido al agotamiento de las existencias, a las fluctuaciones económicas y a los cambios en las regulaciones y en los mercados. En esta propuesta, las empresas de la Zona Atlántica están respondiendo a las oportunidades que existen para desarrollar pesquerías dirigidas al calamar, pulpo y sepia en el norte de Europa para venderlas en nuevos mercados.